Si estás creando tu propio negocio, uno de los aspectos que tendrás que tener en cuenta son los métodos de pago a tus proveedores. Desde Delgado y Delgado Asociados te contamos cuáles son las diferentes formas de pago que puedes negociar con aquellas empresas que elijas como proveedores.

métodos de pago a proveedores

¿Qué métodos de pago a proveedores para empresas existen?

Como empresario tienes a tu disposición varias maneras aceptadas para pagar los productos o servicios que contrates a tus proveedores. A continuación te explicamos cuáles son para que tú mismo puedas decidir cuál es la más conveniente para ti:

  • Transferencia electrónica: es de los métodos de pago a proveedores más comunes, fáciles, directos y efectivos. 
  • Pago en efectivo: es el pago proveedores más sencillo y tradicional, sin embargo, debes prestar mucha atención y asegurarte de que los billetes no sean falsos y además debes tener en cuenta la limitación al pago en efectivo que esté vigente en cada país.
  • Cargo en cuenta: es similar a la transferencia pero en el sentido contrario, es decir, el proveedor da instrucciones a su banco para que le cargue a la cuenta de su cliente el importe de la venta.
  • Pago en cheque: es una forma segura de pagar pero es necesario tener en cuenta que muchas veces ocasiona problemas de impago si se cambia la cuenta a debitar, si el cheque es rechazado o simplemente porque el pago puede tardar algo más en hacerse efectivo.

Sin embargo, algunas empresas prefieren optar por el tradicional trueque, es decir, en lugar de llevar a cabo el pago con uno de los métodos mencionados, hacen un intercambio de servicios. En todo caso, debes ser tú quien negocie con los proveedores la forma de pago que consideres más adecuada.

¿Qué puntos debe incluir un contrato con un proveedor?

Una vez tienes claro los métodos de pago a proveedores, otro de los factores que debes tener en cuenta son los elementos que deben recogerse siempre en los contratos que firmes con tus proveedores. Dichos puntos son los siguientes:

  • Detalle de los servicios que el proveedor se compromete a realizar con el cliente (en este caso el cliente serías tú).
  • Detalles de los involucrados: nombres de las empresas, de los responsables, direcciones físicas y electrónicas, números de tributación fiscal, etc.
  • Detalle de la cantidad y forma de pago del cliente al proveedor.
  • Duración del contrato y cláusula de renovación automática.
  • Detalle del plazo del pago, de la entrega, devolución, etc.
  • Garantías.
  • Derechos de propiedad intelectual.
  • Acuerdos de confidencialidad.
  • Términos jurídicos para poner fin a la relación comercial.
  • Firma de los involucrados.

Si te surge cualquier consulta, no dudes en ponerte en contacto con nosotros y nuestros especialistas en Asesoría Jurídico-Laboral te darán los mejores consejos en todo momento.

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