El peso de las PYMES en la economía empresarial española tiene un papel más que importante. Éstas, por el contrario, tienen una aportación mucho más tímida en lo que a planes de pensiones se refiere. Son los costes o falta de recursos económicos los principales motivos que obstaculizan el fomento de dichos planes entre las pequeñas y medianas empresas de nuestro país. 

El desconocimiento por parte de empleados y empresas puede llegar a acarrear un posicionamiento reacio ante estas pero, cabe preguntarse, ¿es realmente rentable un plan de pensiones para PYMES? La realidad es que existen diferentes fórmulas que favorecen la implantación de estos instrumentos para que, por ejemplo, el tamaño de la empresa no suponga un problema. De esta forma, las PYMES pueden adherirse a través de los Planes de Empleo de Promoción Conjunta con los que se disminuirán los trámites de gestión, reduciendo gastos y minimizando los requerimientos legales y operativos. 

Además, se cuenta con el modelo conocido como “ciclo de vida” con el que se puede personalizar la inversión para cada uno de los partícipes en el plan de empleo, particularizando la atención de necesidades de cada trabajador en función de su horizonte temporal. Esta práctica se lleva a cabo a través de la creación de un plan de pensiones conjunto que combine, en una misma empresa, un fondo muy conservador con otro de mucha exposición a renta variable. Así, cada profesional tendrá acceso a un producto diferente dependiendo de su perfil y grupo de edad. 

Con respecto a las ventajas fiscales

Las ventajas fiscales que presentan un plan de pensiones para PYMES son múltiples para ambas partes. En primer lugar, para las pequeñas y medianas empresas, las aportaciones realizadas en favor de los trabajadores son un gasto deducible en el Impuesto sobre Sociedades. Además, se puede realizar una deducción adicional de la aportación imputada al trabajador de la cuota del Impuesto. Y con respecto a la Seguridad Social,  no cotiza por las aportaciones realizadas a favor de sus trabajadores, ni debe practicar ingreso a cuenta del IRPF.

Por otro lado, el empleado se vería beneficiado ya que las aportaciones realizadas por el empresario se imputan como rendimientos del trabajo y posteriormente se reducen, por el mismo importe, en la base imponible general. Recibe una remuneración extra salarial y podrá beneficiarse de hasta un 43% de ahorro fiscal en su declaración de la renta, ya que las aportaciones reducen la base imponible. 


Más allá de los posibles beneficios fiscales y sobre la rentabilidad, cabe destacar que una empresa que ofrece un plan de pensiones será mucho más atractiva y, por ende, captará mejor el talento además de incentivar la productividad de su plantilla. 


Si en alguna ocasión tienes dudas sobre este tema, contacta con Delgado y Delgado Asociados y te asesoraremos en todo momento.

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